LOS TRASPLANTES CAPILARES DETECTABLES NUNCA HAN ESTADO DE MODA, ASÍ QUE, ¿POR QUÉ ESTÁN VOLVIENDO A APARECER?

LOS TRASPLANTES CAPILARES DETECTABLES NUNCA HAN ESTADO DE MODA, ASÍ QUE, ¿POR QUÉ ESTÁN VOLVIENDO A APARECER?

 

En los viejos tiempos (creo que allá por la década de los 80), no había dudas sobre quién se había sometido a un trasplante capilar. Lo crea o no, el aspecto delator de hilera de maíz, pelo de muñeca y clavijas de los trasplantes capilares del pasado, era considerado algo de vanguardia. Pero todo eso fue mucho antes de que esta técnica evolucionara. Durante los últimos 20 años, las técnicas de restauración capilar han mejorado considerablemente. Dichas técnicas se han perfeccionado tanto ylos resultados tienen un aspecto tan natural que la mayoría de la gente ni siquiera puede saber si alguien se ha sometido a un trasplante capilar.

De hecho, la ISHRS (Sociedad Internacional de Cirugía de Restauración del Cabello) estaba tan convencida de la naturaleza indetectable de los trasplantes capilares actuales que realizó una encuesta en Internet, “El reto del trasplante capilar”, en 2010 en la que se pedía a los consumidores que seleccionaran a la persona que se había sometido a un trasplante capilar entre una serie de cuatro fotografías, tanto de hombres como de mujeres. Una persona de cada grupo era el paciente real del trasplante capilar mientras que el resto de personas servía de señuelo. ¿El resultado? Más del 65 % de los encuestados no fue capaz de identificar correctamente al hombre receptor del trasplante capilar y más del 85 % de los encuestados no identificó correctamente a la mujer receptora del trasplante capilar. Sin “clavijas” visibles ni nacimientos del cabello de aspecto tan poco natural que salta a la vista, la tarea de detectar un trasplante capilar resultó imposible para muchos.

Pero últimamente, se está produciendo una tendencia extraña en el trasplante capilar. A pesar de los continuos avances realizados en esta cirugía altamente especializada en los últimos años, una oleada de trasplantes de cabello de escasa calidad ha ido surgiendo en todo el mundo. Los pacientes están experimentando malos resultados como la parte posterior de la cabeza, donde se recoge el cabello donante, repleta de cicatrices y picado como de viruela, y nacimientos del cabello de aspecto muy poco natural para los altos estándares actuales.

¿Quién es el culpable del aumento de trasplantes capilares de escasa calidad en los últimos tiempos? En pocas palabras, la codicia: médicos novatos que entran en el sector para ganar dinero rápido y “asistentes” sin licencia que realizan toda la cirugía simulando ser cirujanos. Ambos son la receta perfecta para el desastre.

Un problema de alcance mundial
Con el aumento del turismo médico, las clínicas de restauración capilar falsas han proliferado en numerosos países como un medio para atraer a los pacientes con la promesa vacía de que un médico cualificado realiza la cirugía por un precio bajísimo. Para aquellos que no investigan a fondo la clínica y el médico antes de la cirugía ni las leyes y normativas del país respecto a quién puede realizar la cirugía de restauración capilar, el resultado puede ser desastroso.

Por ejemplo, en Turquía, hay clínicas de trasplante capilar a montones en el mercado negro. Los pacientes incautos pueden terminar sometiéndose a cirugías fallidas o correr el grave riesgo de sufrir complicaciones cuando las cirugías las realizan técnicos de manera ilegal. Pero este es un problema que puede ocurrir tanto en su país como en el extranjero, ya que ninguna región del mundo es inmune a los charlatanes que fingen ser expertos con promesas vacías de un cabello más abundante, todo a cambio de un beneficio económico poco ético.

Entonces, ¿cómo puede saber si una clínica de trasplante capilar es legal y está gestionada por un médico cualificado? La respuesta a esta pregunta no siempre es fácil, pero para llegar al fondo de la cuestión se requiere de un buen trabajo de investigación y detectivesco a la antigua usanza por su parte.

Cuestión de cualificación
Como ocurre con cualquier cirugía, someterse a un trasplante capilar conlleva riesgos inherentes. Pero estos riesgos rara vez implican un peligro para los pacientes si la cirugía la lleva a cabo el profesional correcto. Por esa razón, un médico o asistente con la formación adecuada y la licencia correspondiente (p. ej., enfermeros especializados o asistentes sanitarios), que actúen dentro del ámbito de su licencia, deben ser los únicos profesionales médicos que se encarguen de determinados aspectos de la cirugía de restauración capilar.  Estos aspectos incluyen la evaluación y consulta del diagnóstico preoperatorio; la planificación de la cirugía; la realización de la intervención (incluyendo recogida de cabello donante, diseño del nacimiento del cabello y preparación de la zona receptora); y la gestión de otras cuestiones médicas, así como de las posibles reacciones adversas del paciente.

A diferencia de los médicos que cuentan con años de formación, además de los conocimientos y experiencia necesarios para controlar el bienestar de los pacientes sometidos a cirugía de restauración capilar de principio a fin, los técnicos sin licencia no cuentan con ello. De hecho, los técnicos sin licencia que se encargan de estos aspectos altamente especializados de la cirugía de restauración capilar ponen a los pacientes en riesgo de (1) diagnóstico erróneo; (2) trastornos capilares y enfermedades sistémicas relacionadas no diagnosticados; y (3) la posibilidad de someterse a una cirugía innecesaria o desaconsejable.  La ISHRS está convencida de que estos posibles riesgos ponen en peligro la seguridad del paciente y los resultados del tratamiento.

Hoy en día, la cirugía de restauración capilar está muy perfeccionada y los continuos avances han logrado que esta cirugía especializada resulte prácticamente indetectable. Las clavijas visibles, el nacimiento del cabello de aspecto poco natural y las cicatrices evidentes no son característicos de un trasplante capilar de hoy en día, sino más bien un claro signo de que la intervención la han realizado un médico o un técnico no cualificados.

Para evitar ser víctima de una estafa de trasplante capilar, ha de actuar con inteligencia: haga los deberes respecto al médico que le atiende y a la clínica donde se realizaría la cirugía. Si algo parece “raro” o no está recibiendo respuesta a sus preguntas ni la información que solicita, probablemente sea una señal de que el médico o la clínica de restauración capilar no sean adecuados para usted. Cuando se trate de restauración del cabello, no se conforme con nada menos que lo mejor.

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